Vertiginoso descenso de un barranco vertical que cae al cañon de San Julian. Aterrizaje un poco más arriba de la hermita. Bonitas perspectivas
Es texto encabeza la descripción del barranco que hace P. Gimat en su topo guia y no le falta razón: este pequeño cañon excavado en el conglomerado al oeste de la sierra de Guara tiene casi tanto desnivel como recorrido. Son seis rapeles de entre 10 y 55 metros que nos reservan la guinda para el final: un encadene de algo más de 100 metros en tres rapeles, los dos últimos volados (y con un pequeño pendulo)

Aproximación de unas dos horas que puede complicarse un poco, con trepadas y terreno de matorral tipico de Guara. Ayuda mucho llevar un track en el GPS
Una vez en el rio la progresión es sencilla: tres rapeles de entre 10 y 20 metros y un cauce cada vez más excavado y profundo hasta que llegamos al cuarto rapel: 25 metros que nos llevan a la vertical encima de un circo y con vistas a las gorgas. La siguiente reunión está en una marmita donde caben 4 o 5 personas comodas, de alli otro rapel de 22 metros a una reunión (3 personas) bastante colgada y el último rapel: 55 metros volados.

Una vez en el suelo seguimos el agua hasta llegar al barranco San Julian, por el que continuaremos un poco hasta cruzar el camino de acceso.
Este descenso es mucho mejor realizarlo en primavera, asi podremos disfrutar del agua.
El equipamiento es bueno, con anclajes químicos y parabolts inoxidables